Los escolares comienzan el reparto de “multas” por mal aparcamiento

Recibidas_Susy /La asociación Stop Accidentes y la Concejalía de Movilidad reclutaron ayer a los alumnos del colegio Concepción Arenal para que ejerzan de policías locales multando a todos los coches mal estacionados que encuentran en su camino a casa. Claro que las 5.000 “multas” no persiguen sancionar económicamente, sino solo concienciar a los conductores del peligro que supone esta práctica, como aclaró la presidenta de Stop Accidentes, Jean Picard.
Armados con los panfletos, los niños asumieron con entusiasmo su misión sancionadora, empapelando los parabrisas de los coches cercanos aparcados en doble fila, en línea amarilla y también sobre paso de cebra. “Eso es muy importante porque impide la visión a los peatones a la hora de cruzar la calle”, explicó Picard, que estuvo acompañada por la concejala de Tráfico y Movilidad, Begoña Freire, y por el jefe de la Policía Local, José Antonio Brandariz.
Pero no será el jefe del 092, sino padres, monitores y voluntarios los que supervisen la labor de los pequeños. “Empezamos con Concepción Arenal porque los niños que van a casa caminando comentaron que siempre tienen que meterse entre los coches para cruzar la acera”, denunció Picard, que señaló que otros tres centros de la ciudad se unirán a la iniciativa, hasta agotar los 5.000 panfletos.

Camino escolar
Esta actividad está directamente relacionada con la del camino escolar seguro, un estudio que la Unidad de Tráfico realiza para detectar “nuevas necesidades” y mejorar todavía más la señalización con la iluminación de accesos y pasos de peatones en el entorno escolar, de manera que el desplazamiento a pie de los pequeños se realice en las mejores condiciones posibles.
El proyecto fue iniciado durante la etapa del bipartito y cuenta con la colaboración de los padres de alumnos, así como la Asociación de Niños y Niñas Caminantes (Ancas) de la ciudad. Como se podía leer en los panfletos que los niños ponían en los parabrisas, está prohibido aparcar en aceras, en zonas de carga y descara, en línea amarilla o en el carril, así como invadir los pasos de peatones. El artículo que se infringía era siempre el mismo: “No ser solidario”.
Esta iniciativa se une a otras que se ponen en marcha cada día para garantizar la seguridad vial de los escolares. Por ejemplo, el operativo especial de tráfico de la Policía Local, a través del cual más de una veintena de patrullas vigilarán las inmediaciones de los centros educativos de la ciudad para prevenir y resolver incidencias viarias durante la entrada y salida de las clases, que siempre coinciden con los momentos en los que el tráfico de la ciudad se encuentra más congestionado.